Talento, Creatividad, Innovación, Competencias, Pasión y Liderazgo.

 

 

Talento

El talento y la vocación son la base de todo.

 

El talento es una predisposición natural a la imaginación, percepción e intuición en un ámbito o tema determinado, el que al ser desarrollado, nos  permite incursionar más allá de lo conocido, descubriendo, creando, e innovando.

El talento es la punta de lanza de cualquier nueva incursión, luego la racionalidad entra a corroborar la hipótesis.

 

 

Objetivo Vital.

 

Sin embargo el talento no es suficiente, éste debe estar al servicio de nuestro Objetivo Vital.

 

Muchos han conseguido frutos que no le aportan satisfacción. Este es el caso de quienes han puesto en juego su talento, pero no al servicio de su vocación.

 

Hay personas que poseen el talento en algo pero no la vocación en lo mismo, por lo que no hay energía focalizada en él, ni satisfacción por esa tarea.

 

Un caso que describe muy bien esto es el caso de un alto ejecutivo de un renombrado banco norteamericano que solicitó consultoría. El tenía (tiene) una gran capacidad y éxito en su trabajo, con altísimas remuneraciones y todo tipo de garantías. Sin embargo, decía que no se veía haciendo eso toda la vida, que quería hacer algo más importante en su vida. Qué significaba esto? Que no sentía satisfacción de realizar ese trabajo, porque sus capacidades no estaban al servicio de su objetivo vital. Su objetivo de vida no era el comercial sino estaba orientado al objetivo sociológico.

 

Hay personas que poseen una variedad de talentos (como Leonardo da Vinci) que parecen estar disgregados entre sí, pero hay un hilo conductor entre ellos que es su Objetivo Vital.

Por sus talentos, Leonardo da Vinci incursionó en variadas disciplinas como Pintura, Escultura, Anatomía, Física, Ingeniería y otras, , pero su Objetivo Vital siempre fue uno: Expandir el conocimiento humano relativo al estudio de las  FORMAS tanto en su aspecto estético como funcional, e incursionó en todo lo que apoyara este objetivo. El era fundamentalmente un Arquitecto. Aquí podemos ver claramente donde los talentos están al servicio de un Objetivo Vital; SU OBJETIVO VITAL.

 

Pero hay que saber cómo este objetivo vital se manifiesta y se distingue de entre todos los otros intereses que tenemos. Esto es parte del trabajo que desarrollamos y realizamos en este sitio.

   

Evaluación del Talento

El Talento no se evalúa; se detecta.

El talento al querer evaluarse, no es posible distinguirlo de las habilidades adquiridas, y como este talento aún no se ha desarrollado, no logra competir con las habilidades entrenadas. Además, medir el talento involucra una velocidad de respuesta, y las personas no siempre expresan su talento de esa forma. Por último, en toda medición entramos en estado de alerta y nerviosismo, lo que resta a nuestra respuesta. Todo esto altera la evaluación de un talento.

 

No tiene sentido evaluar el talento o creatividad pues no hay niveles fijos de éste, es un proceso dinámico en desarrollo. Además qué importancia tiene saber en qué nivel de desarrollo está?. Lo que tiene sentido y sí es posible, es detectar su existencia, para permitirle fluir.

No existe el talento generalizado. Todo talento es selectivo; específico para diferentes ámbitos. De querer detectarse debe ser considerado en su tipo. Y la mejor forma de detectar el talento es a través de la intuición, la imaginación, y la observación focalizada y permanente en un ámbito o un tema. 

   

 

 

 

 

 

Competencias.

Una competencia se  diferencia del talento en que ésta pudo ser adquirida por la ejercitación en una aplicación específica, lo que nos lleva a  realizar bien esa labor, pero no garantizan necesariamente talento.

 

Muchos nos sentimos capaces de aprender cualquier disciplina y hacerlo bien; y es verdad, pero eso no significa que podamos entregar un aporte personal en ella. El aporte es una creación o un descubrimiento de algún aspecto de la realidad y para esto necesitamos de imaginación, intuición y percepción de la realidad, aspectos que no son posibles de aprender ni de adquirir, vienen con nosotros para una disciplina o un tema determinado.

 

 

 

 

Liderazgo.

 

El liderazgo es producto de la Vocación (Objetivo Vital).

 

Poniendo el talento al servicio de la vocación, la pasión brota con fuerza.

 

Las competencias no son fuente de pasión y liderazgo, pues no garantizan la energía y motivación focalizada en la tarea, ni el encuentro de satisfacción y el sentido de su vida en ella.Este es el origen de la fuerza y motivación de todo liderazgo.

 

 

En nuestra línea de liderazgo la fuerza brota de dentro y empuja a su realización, no se necesita ni siquiera proponérselo. Aquí está la pasión que comunica y permite ser un líder en lo que hacemos.

Hay que DESCUBRIR en qué línea somos un líder natural, para seguir desarrollándonos en ello.

 

 

Hay índices en la pubertad que indican claramente por dónde va la pasión de cada cual.

 

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